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Fatiga mental: combátela con la técnica del STOP

¿Cuántas veces te da la sensación de que las horas del día se te quedan cortas? Trabajo, familia, estudios, tareas cotidianas, compromisos… A menudo vivimos inmersas en un estado de no parar que conlleva el que noche tras noche caigamos rendidas en la cama y que nuestra concentración se vea mermada.

Y es que semana sí y semana también nos vemos absorbidas por el ajetreo de la rutina sin dedicarnos un solo momento a nosotras mismas, algo que, con el transcurso del tiempo, nos acaba pasando factura tanto a nivel físico como mental.

Además, en los últimos meses, a este desgaste derivado de la vida cotidiana se suma la incertidumbre generada por el difícil momento histórico que estamos atravesando, circunstancia que contribuye a que los niveles de estrés sean superiores.

Por experiencia propia hablo: Tras la entrada en la segunda fase, a finales de mayo, comencé a enlazar una actividad con otra: clases presenciales y en streaming porque nunca se es demasiado mayor para estudiar—, exámenes finales, preparación de nuevo contenido para el blog y las redes sociales, lanzamiento de mis cuadernos, labores domésticas… Así hasta que llegó un momento en el que mi mente se saturó y dijo basta.

Estaba claro que sufría fatiga mental y que necesitaba tomarme un respiro, pero ¿sería buena idea parar en plena recta final de curso y cuando mi blog aún se encuentra en ciernes? Absolutamente sí.

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Técnica del STOP

Movida por la situación e inspirada en la herramienta de coaching homónima creada por Tim Gallwey, le di forma a este sencillo truco con el que combatir y recuperarse de la molesta fatiga mental. A continuación te lo explico con detalle 😉.

1️⃣ Escucha a tu cuerpo (S)

Cuando observes el más mínimo síntoma de agotamiento, detente. Falta de concentración, cansancio constante, dolor de cabeza, insomnio o pequeñas pérdidas de memoria son algunas pistas de que algo no marcha bien(1).

Seguir forzando la máquina puede tener consecuencias nefastas para la salud, derivando incluso en trastornos como la ansiedad o el estrés crónico.

2️⃣ Tiempo para ti (T)

Dejar de realizar una actividad que te produzca saturación mental no significa sustituirla por otra de la lista de «pendientes de hacer».

Un ejemplo: Si el trabajo que desempeñas te deja falta de fuerzas, no emplees tu tiempo libre en poner al día la contabilidad doméstica, pasarte horas delante del ordenador —en este post te cuento los beneficios del detox digital— o pintar la casa. Aprovecha para mimarte.

Un baño relajante; un largo paseo por la playa, el bosque o el parque; un masaje; quedar para comer con unas amigas; visitar un museo; meditar o practicar deporte favorecen la consecución de bienestar 💆‍♀️.

Así pues, el tiempo que te tomes como descanso empléalo en ti.

3️⃣ Holgazanea (O)

Simplemente disfruta del placentero «arte» de no hacer nada; sin duda el método más eficaz para resetear y ponerle fin a la fatiga mental.

Tumbarse en el sofá con los ojos cerrados, sentarse frente al mar a escuchar el sonido de las olas, contemplar el volar de un pájaro… Libera a la mente de cargas y pensamientos y ésta te lo agradecerá en forma de rendimiento 😉.

4️⃣ Piensa en positivo (P)

«Tengo que», «debo» y «he de» son palabras prohibidas. Es momento de desconexión, de deleitarse con las pequeñas cosas y de decirse cosas bonitas —descubre en esta entrada lo bien que sienta autodedicarse palabras bonitas—.

Tu voz interior hará todo lo posible para que te sientas culpable y regreses de inmediato a tus quehaceres. Ignórala y continúa disfrutando de la maravillosa sensación que produce la relajación mental 🙂.

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En resumen: la Técnica del STOP no consiste en otra cosa más que en parar, como su propio nombre bien indica, y descansar para recargarse de energía.

Cuestión de tiempo

En función del grado de fatiga mental, el STOP necesario será más corto o más largo. Así, con una buena prevención, es decir, con una escucha atenta a nuestro cuerpo, quizás unas horas sean suficientes para resetear y volver al camino de la vida con las pilas cargadas. Por el contrario, una sobrecarga mental puede conllevar un poquito más de tiempo.

Cada persona tiene su propio ritmo. Apurarse para retomar el trajín diario cuanto antes no ayuda, sino todo lo contrario, pues la mente irá acumulando cansancio y el tiempo que precisará para reponerse cada vez será mayor. El secreto reside en prestarle atención a nuestro cuerpo: es él quien nos dirá cuándo se ha completado la recarga 🔋.

¿Lista para ponerla en práctica?


(1) En caso de agravarse o persistir en el tiempo, consultar siempre con un especialista clínico.

✿✿✿✿✿

Por cierto, a principios de la semana pasada todo apuntaba a que una nueva fatiga mental se apoderaría de mí. Gracias a la Técnica del STOP supe reaccionar a tiempo, y el tomarme un día libre tuvo unas consecuencias extraordinarias en mis resultados académicos 😀.

¿Utilizas algún truco para deshacerte de la fatiga mental? ¿Cuál? Espero tu comentario 😉 (y si te ha gustado el post, no dejes de compartirlo. ¡Gracias!).

💟 Por cierto, ¿sabías que la felicidad se puede entrenar? Te lo cuento en el e-book gratuito Momentos felices, 21 ideas para mimarte 😉.

Me encantaría conocer tu opinión. ¡Te leo!

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