Saltar al contenido

Tan solo es cuestión de cambiar el chip

No soy psicóloga, ni coach —desde julio del 2020, sí 😊— ni terapeuta. No. Tan solo soy una mujer que, al igual que tú, ha tenido sus buenos y sus malos momentos.

Seguramente también te sentirás identificada si te digo que hace un tiempo me sentí completamente perdida. En mi caso de eso hace ya varios meses. Mis expectativas e ilusiones se derrumbaron con una facilidad y velocidad pasmosas, tal como si de un castillo de naipes se tratara. De hecho, durante las primeras semanas estaba hundida y apenas fui consciente de ello.

Ahora bien, pasado ese shock inicial y tras analizar largo y tendido las circunstancias, algo dentro de mí cambió; y ese algo no es otra cosa que la actitud 😁 .

Y es que, tomando como referencia la famosa cita de Emilio Duró, «si comes zanahorias, cagarás zanahorias. Si quieres cagar cebolla, ¿qué has de hacer?». Muy sencillo: cambiar el chip. ¿Y cuál es el primer paso para ello? Salir de tu zona de confort.

Las navidades pasadas, charlando con una conocida, me comentaba que no estaba contenta con su trabajo. Es más, se lamenta de la situación cada vez que nos vemos. Dada su experiencia y que trabaja para una gran multinacional desde hace bastantes años, es más que factible que pueda optar a otro puesto de similares características dentro de la misma firma. Así pues, la animé a que probara suerte —puesto que con el no ya estaba— y le facilité el contacto de la persona responsable del departamento de recursos humanos, a la que daba la casualidad de que yo conocía.

Dejé pasar un tiempo razonable para que tuviera margen de actuación y a principios de esta semana le envié un wasap para preguntarle qué tal. Su respuesta me dejó un tanto triste: «No creo que postule a otro puesto. A mi edad —aún le faltan diez años para jubilarse—, ¿dónde me van a reubicar? Pensándolo bien, tampoco estoy tan mal aquí». Muy a mi pesar —pues es alguien a quien tengo en estima—, seguirá cagando zanahorias…

zanahorias-tan-solo-es-cuestion-de-cambiar-el-chip-miss-flower-power

Cambiar el chip está en tus manos. ¿A qué esperas?

Y es que el conformismo —«total, ¿para qué?»—, los miedos —el archiconocido «y si…»—, así como los autopensamientos limitantes —«no puedo», «no seré capaz»…— son en gran medida los principales obstáculos que nos impiden salir de nuestra zona de confort.

Y he aquí la pescadilla que se muerde la cola, porque ¿cómo se superan los mismos? Cambiando la actitud frente a ellos.

Cuando algo en nuestra vida no funciona, se derrumba de forma inesperada o simplemente no nos gusta, de nada sirven los lamentos. Si nos encerramos en nosotras mismas, afrontando las dificultades o situaciones desde un punto de vista negativo, lo más seguro es que todo siga igual, si no peor, puesto que tenderá a viciarse hacia el pesimismo y el derrotismo, pudiendo incluso llegar a provocar una depresión.

Así pues, el mejor antídoto contra los momentos adversos es tomar acción; analizar el qué y el por qué hemos llegado hasta ahí y en base a ello buscar una solución para ponerle remedio y evitar que nos vuelva a suceder en el futuro. Y lo más importante, aunque resulte difícil, sacar todas nuestras fuerzas y hacerlo con nuestra mejor sonrisa 😊.

Al transformar nuestra actitud frente a los contratiempos más duros conseguiremos liberarnos de aquellas cadenas que no nos permiten avanzar en muchos aspectos, y con ello, a la postre, ser más felices; nuestro principal propósito.

Porque dejar de ver el vaso medio vacío para verlo medio lleno tan solo es cuestión de cambiar el chip 😉.

💟 Por cierto, ¿sabías que la felicidad se puede entrenar? Te lo cuento en el e-book gratuito Momentos felices, 21 ideas para mimarte 😉.

Me encantaría conocer tu opinión. ¡Te leo!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.